Home
Sobre Antonio Miranda
Currículo Lattes
Grupo Renovación
Cuatro Tablas
Terra Brasilis
Em Destaque
Textos en Español
Xulio Formoso
Livro de Visitas
Colaboradores
Links Temáticos
Indique esta página
Sobre Antonio Miranda
 
 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto:  escamandro.files.wordpress.com 

 

HORACIO FIEBELKORN

( ARGENTINA )

 

Horacio Fiebelkorn nasceu em La Plata em 1958 e vive em Buenos Aires.
Publicou Caballo en la catedral (ed. El Broche, La Plata, 1999), Zona muerta (La Bohemia, 2004), Elegías (2008), Tolosa (2010), Sobre o tempo que se perde em buscar o tempo perdido (publicado em plaquete com tradução de Virna Teixeira, São Paulo, 2011) e Pájaro en el palo (Uruguay, 2012).
Integrou também uma antologia de poetas platenses em 1998 e a Antologia de poesia erótica argentina (Ed. Manantial, 2002). Foi co-editor do tablóide de poesia La novia de Tyson nos anos 90.

 

TEXTOS EN ESPAÑOL  -  TEXTOS EM PORTUGUÊS

 

LA OTRA – REVISTA DE POESIA – ARTES VISUAIS – OTRAS LETRAS.  No. 7    ano 2  - abril – junio        2010 – Ciudad de México.  Dirección general José Angel Leyva.      ISSN 1305 5143
Ex. bibl. de Antonio Miranda 


CABALLO EN LA CATEDRAL

I
Yo lo vi yo lo veo
Bajo la catedral masticando
Fotos viejas de comunión y tranvías
Ya están amarilla
En la catedral había un caballo y nadie me lo cree
Lo vi todo el tiempo correr ciego y soberbio en
La avenida de la sangre y el aceite
La huella de la tormenta le embarra los cascos
Y se le monta la luna que huye en los parques al
galope
Ah la espuma rabiosa del yobaca en el mordido
alambre
Un látigo afilado al bruto noble alucinado yo lo veo
A la bestia loca
Que se abra tu mano y quite
La cosquilla del lomo
A este animal absurdo
Sabe mejor el cuero con la sal del aire
La boca que devore el terror del caballo
Comerá de sus belfos
Cuando despierte el rocío
Junto al fuego
Que desmorona el templo

 

       II
Mirá como trota la cabeza de Rodríguez
Jugaron un picado con su pobre emoción
Se le reventó la uva ay lo envasaron
Y no hubo más cielo
Al palo mayor lo izaron
Todavía le colgaban las pelotas
Y al aire se le quemó el último pájaro


III
¿Otra vez ahí nene?
¿No te cansa la crin sacudida el casco vigilante la
piedra
Lavada resoplada? Fuiste
A visitarme a casa
Y yo no estaba
Pero igual te atendí


IV
Vos estabas cuadrúpedo
Cuando vimos el naranjazo del Speedy
Vereda a vereda en la 45
El naranjazo verde que se estrelló en la pared
Y aplastó una mosca
Venían de todos lados para verla
Y empujabas la bicicleta de paralítico
La empujabas un poco y seguía solo y podía
Levantar quiniela en casa de paredes celestes


V
¿Alguien vio a alguien como Teresita
alguna vez? Al menos una gota
en la blusa de Teresita queríamos
Hubo fiesta en su casa un día antes de Ezeiza
¿Qué pasa afuera que todavía no llueve
Como el día en que el padre de Bolita
Quedó borracho y seco en la rambla?
Flameó como Lawrence de Arabia
Después que los turcos le rompieron el culo
Bonita tenía la cabeza como un huevo


VI
Y llevaste a cabalgar al hijo del Ganso viudo
Tenía una bolsa con raras comidas
Un día con la novia se fumaron un malvón
Y se les puso de goma la mandolina en el Bosque
En la punta de sus dedos un fuego azul
Cuando el hijo del Ganso despertó
Ella era una fiesta
En los de Mickey Mouse


VII
Todos decían que mamá estaba loca
Plantó maíz al lado del naranjo
En la vereda regó y regó
Y creció una caña y un choclito
La gente los autos pasaban y miraban y decían
“Mirá el choclito”
Casi un animal que sonreía
Hubo un tipo que pateó y lo destrozó
Como si cada grano
Lo siguiese puteando
Y a vos se te acabó el pasto y comiste de la muerte
Al galope por la destilería


VIII
Las chicas de enfrente se han puesto purpurinas
La cara les brilla como el teléfono de un carnicero
Ya las miro y pido tres deseos:
Quiero un besillo en la mejita
Y una sobija en la mandorga.
Una tormenta apacible
En las piernas más lindas de la calle.
Para cuando seas un poco más puta
Y no confundas catarro y pasión


IX
Yo lo vi yo lo veo
En el río que hago
Acá en la orilla
Del maldito río
A esta hora de la noche cómo
Hace para llegar
A la orilla del maldito río a esta
Hora de la noche como
Hago para salir de la
Podrida orilla del maldito río
Es tarde y temprano y está rojo el ojo y la
Luna pincha como una tuna  


X (adiós)
Esta claridad
Un poco rara      
Ahora todo parece en su lugar
Pies en la ventana
Ojos en la alcantarilla      
Humo en los pulmones
Un camión en la oreja
Y una horrible canción entre el techo y las ramas
secas
Ruidos y cabezas contra la pared
Cada cosa en su lugar
Esto desde luego
Si razonamos como el general Julio Argentino
Roca
Que en más de cien años
No ha cometido un solo error
Así en la claridad
Rara y matinal
Pero a no preocuparse
Llegará la noche con su cristalería
A humedecer con su aceite mágico
La máquina del olvido.
 

 

MONÓLOGO DEL QUIETO

En los tiempos en que todavía era un poeta
sucedió que me enamoré
de una estatua

Pude seducirla
cuidarla de otras manos
dejarla erguida en el jardín

Los problemas empezaron
el día de su primer palabra

Desde aquel momento
miro cómo me cagan las palomas
y no me cansa dejar la mano extendida
saludando un parque vacío

En el hueco del otro brazo
alguien suele ponerme
un diario doblado a la mitad      


TEXTOS EM PORTUGUÊS
Tradução de ANTONIO MIRANDA

 

CAVALLO NA CATEDRAL

I
Eu o vi eu o vejo
Sob  catedral mastigando
Fotos velhas de comunhão e bondes
Já estão amarela
Na catedral havia um cavalo e ninguém crê em mim
Eu  o vi o tempo todo  correr cego e soberbo pela
Avenida do sangue e o azeite
A impressão digital da tormenta envergonha os cascos
E se lhe monta a lua que foge pelos parques a
galope
Ah a espuma raivosa do iobaca  arame

       mordido          
Um chicote afiado ao bruto nobre alucinado eu o vejo
Á besta louca
Que se abra tua mão e acabe
As cócegas do lombo
A este animal absurdo
Sabe melhor o couro com o sal do ar
A boca que devore o terror do cavalo
Comerá de seus beiços
Quando desperte o orvalho
Junto ao fogo
Que desmorona o templo

 

       II
Olha como trota a cabeça de Rodríguez
Julgaram um picado com sua pobre emoção
Rebentaram a uva e o envasaram
E não teve mais céu
Com o bastão maior o içaram
Também o penduraram as  pelotas
E no ar queimaram o último pássaro


III
Outra vez aí bebê?
Não te cansa a crina sacudida o casco vigilante a
pedra
Lavada bufada? Foste
Visitar-me lá em casa
Mas eu não estava
De qualquer jeito eu atendi


IV
Você estava quadrúpede
Quando vimos a laranjada do Speedy
Vereda a vereda na 45
A laranjada verde que se estraçalhou na parede
E esmagou uma mosca
Vinham de toda parte para vê-la
E empurrava a bicicleta de paralítico
E empurava um pouco e continuava sozinho
e  seguia sozinho e podia
Levantar apostas de futebol em casa de paredes
celestes


V
Alguém já viu alguém como a Teresita
alguma vez? Pelo menos uma gota
na blusa de Teresita nós queríamos
Teve festa na casa dela um dia antes de Ezeiza
Qué passa la fora que ainda não chove
Como o dia em que o pai da Bolita
Ficou  bêbedo e seco a divagar?
Inflamou como Lawrence de Arabia
Depois que os turcos romperam a bunda
Bonita tinha a cabeça como um ovo


VI
E levaste a cavalgar o filho do Ganso viuvo
Tinha uma sacola com raras comidas
Um dia com a noiva fumaram um gerânio
E puseram de molho o bandolim no Bosque
Na ponta de seus dedos um fogo azul
Quando o filho de Ganso despertou
Ela era una festa
Nos dentes de Mickey Mouse


VII
Todo mundo dizia que mamãe estava loca
Plantou milho ao lado da laranjeira
Na vereda regou e regou
E cresceu una cana e  chocolate
O pessoal no autos passavam e olhavam e diziam
“Mirá el choclito”
Quase um animal que sorria
Teve um sujeito que pateou e lo destroçou
Como se cada grão
O seguisse sacaneando
E a você terminou o pasto e comeste da muerte
No galope pela destilaria


VIII
As garotas de em frente se han puseram purpurina
A cara lhes brilha como o telefone de um açogueiro      
Eu os observo e faço três pedidos:
Quero um beijinho na filhinha
E uma “sobija na mandorga”.
Uma tormenta agradável
nas pernas mais lindas pela rua.
Para quando sejas um pouco mais puta
E não confundas catarro com paixão


IX
Eu o vi eu o vejo
No río que faço
Aquí na margem
Do maldito rio
A esta hora da noche como
Faz para chegar
Na margen do maldito rio a esta
Hora da noite como
Falo para sair da
Podre beirada do maldito rio
É tarde e cedo e está rubro o olho e a
Lua pica como uma pera espinhosa


X (adiós)
Esta claridade
Um tanato rara      
Agora tudo parece estar em seu lugar
Pés na janela
Ojos no esgoto      
Humo nos pulmões
Um caminhão na orelha
E uma horrível canção entre o teto e os ramos
secos
Ruídos e cabeças contra a parede
Cada coisa em seu lugar
Isto desde logo
Se raciocinamos como o general Julio Argentino
Roca
Que em máai de cem anos
Não cometeu um único solo erro
Assim na claridade
Rara e matinal
Para não preocupar-se
Chegará a noite com seus artigos de vidro
A umedecer com seu azeite mágico
A máquina do esquecido.

 

 

              MONÓLOGO DEL QUIETO

En los tiempos en que todavía era un poeta
sucedió que me enamoré
de una estatua

Pude seducirla
cuidarla de otras manos
dejarla erguida en el jardín

Los problemas empezaron
el día de su primer palabra

Desde aquel momento
miro cómo me cagan las palomas
y no me cansa dejar la mano extendida
saludando un parque vacío

En el hueco del otro brazo
alguien suele ponerme
un diario doblado a la mitad      

 

Página publicada janeiro de 2024

 

 

 
 
 
Home Poetas de A a Z Indique este site Sobre A. Miranda Contato
counter create hit
Envie mensagem a webmaster@antoniomiranda.com.br sobre este site da Web.
Copyright © 2004 Antonio Miranda
 
Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Home Contato Página de música Click aqui para pesquisar